La socialista ha conseguido unir fuerzas políticas tradicionalmente opuestas contra el Plan Director Urbanístico Granvia-Llobregat, un hito histórico que solo ella podía alcanzar por su forma de gobernar.
Si con anterioridad socialistas y convergentes se habían quedado solos defendiendo el PDU de Bellvitge en el pleno de Hospitalet y en el Consell del Area Metropolitana de Barcelona, esta vez les ha tocado pasar el mal trago en la Comissió Territorial del Parlament de Catalunya, donde hoy se aprobaba la propuesta de paralizar el PDU que presentaban en conjunto “Catalunya Si Que es Pot” y CUP.


La propuesta ha salido adelante con los votos a favor de un “Junts pel Si” dividido (ERC), Ciutadans , CUP y CSQP.

La falta de consenso político mayoritario respecto a este plan especulativo, en tres de las administraciones afectadas, deja al PDU completamente deslegitimado ante la ciudadanía, aunque esto no parece que vaya a impedir que Marín continúe paseando su apisonadora por la última zona agrícola de la ciudad.

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